ORIBE MANUEL CEFERINO Y VIANA GENERAL (1792 -1857)

Fue un militar y político uruguayo, presidente Constitucional de Uruguay entre 1835 y 1838 y fundador del Partido Nacional de su patria (1852 -1857) nacido en Montevideo en 1792.
Manuel Oribe era hijo del capitán Francisco Oribe y de María Francisca Viana, descendiente del primer gobernador de Montevideo, José Joaquín de Viana. 


Tenía un sentido de familiaridad tan profundo  que se casó con su sobrina Agustina Contucci y Oribe, con quien tuvo cuatro hijos.


Al comienzo de la revolución independentista en el Río de la Plata se enroló en las filas patriotas como voluntario.

Su bautismo de fuego tuvo lugar en la batalla de Cerrito, el 31 de diciembre de 1812, en el transcurso del segundo sitio de Montevideo (1812-1814), hecho de armas que concluyó en una victoria de los patriotas.


Después participó  al lado de José Artigas de la resistencia de los orientales contra la invasión Luso-Brasileña del año 1816.


A fines del año 1817, caído ya Montevideo en poder de los luso-brasileños, Oribe, engañado por las promesas del Director Juan Martín de Pueyrredón al que sólo le movía el empeño de restarle elementos a Artigas, abandonó la lucha y pasó a Buenos Aires junto con su hermano Ignacio y el coronel Rufino Bauzá, llevándose consigo el Batallón de Libertos y un batallón de artillería.

ENEMISTAD ENTRE RIVERA Y ORIBE


El historiador Francisco Bauzá, hijo de Rufino Bauzá, en su obra "Historia de la dominación española en el Uruguay" (1880-1882), argumenta  “ante la insistencia casi obsesiva de Artigas en nombrar a su favorito, Fructuoso Rivera, como  Comandante militar al sur del río Negro para hacer frente a la invasión, Rufino Bauzá y Manuel Oribe se habrían manifestado en contra, situación que generó un violento intercambio de palabras con un Artigas al que ya la situación militar se le iba de las manos”.

La enemistad personal entre  ambos, parecería que  data de tales hechos, los  que hicieron decidir a Oribe  a abandonar a su jefe. Carlos Federico Lecor, comandante del ejército ocupante,  quien no opuso traba alguna al pasaje de los oficiales orientales a Buenos Aires, mientras  Rivera y su gente quedaron al servicio del invasor lusitano.


PRIMER PERÍODO EN BUENOS AIRES
En Buenos Aires, según se sabe por la compulsa de la papelería de la época, desde 1819, Oribe, junto a  otros orientales residentes allí, opuestos por igual a la ocupación portuguesa y brasileña como a Artigas, habría integrado una sociedad secreta, llamada Sociedad de los Caballeros Orientales, la cual esperó al menos hasta el Congreso Cisplatino de 1821 para emprender el retorno a la, desde entonces, llamada Provincia Cisplatina y comenzar sus trabajos para revertir la situación.


SEGUNDO EXILIO EN BUENOS AIRES
Nuevamente el grupo disperso hubo de reunirse en Buenos Aires, más exactamente en un saladero del entonces partido (hoy barrio) porteño de Barracas, del que era administrador el oriental Pedro Trápani.


Los exiliados orientales recibieron la visita y el apoyo monetario de Juan Manuel de Rosas, poderoso estanciero y saladerista, que se convirtió en uno de los principales financiadores de la expedición que la historia conocería como Cruzada Libertadora.


La historiografía nacionalista ha criticado a Rivera y su primera presidencia como ejemplos de ineficacia administrativa, contrastándola con la solvencia de Oribe desde 1835. En realidad, se trataba no solo de dos personajes notoriamente diferentes en lo individual y en los estilos de mando, sino de dos situaciones distintas del país. En 1835, vencido el plazo mencionado antes por el cual la Convencual la Convención Preliminar de Paz preveía el ingreso de fuerzas argentinas o brasileñas al país en caso de hallar estos gobiernos algún peligro en la situación política del Uruguay, era momento de echar a andar el estado y poner en plena vigencia la Constitución de 1830, hasta entonces casi no aplicada.


Dos días después de la batalla de Famaillá, (provincia de Tucumán) 19 de setiembre de 1841 que terminó con la victoria del ejército federal comandada por el general Oribe sobre las unitarias del general Lavalle, aquél le escribía a Rosas: ”El salvaje unitario Juan Lavalle, con el salvaje unitario Juan Pedernera y el miserable unitario Marco Avellaneda huyen con algunos hombres sufriendo la activa persecución y están tomadas desde el campo de batalla todas las medidas que les harán al menos muy peligrosa su retirada si logran salvarse.”


Con la desaparición de Lavalle en Jujuy y Marco Avellaneda en Tucumán junto a los principales jefes coaligados, Oribe pudo regresar a Buenos Aires en busca de su premio, para tomar parte de los asuntos de la patria consagrándose en la historia como “el degollador”.


Manuel Oribe se retiró, estando ya en los tramos finales de su existencia. Fue un devoto de la Virgen de los Treinta y Tres, a la que regaló una corona de oro.

El 12 de noviembre de 1857 falleció en el Paso del Molino, casi al final de la hoy llamada calle Uruguayana de Montevideo.

Durante su velatorio, la Bandera de los Treinta y Tres Orientales, por la que combatiera, fue sostenida por quien había sido el abanderado de la expedición e incondicional partidario suyo, Juan Spikerman.


Se le decretaron honores oficiales y recibió sepultura en el cementerio del Paso del Molino, siendo posteriormente trasladado a la Iglesia de San Agustín, fundada por él en recordatorio de su esposa Agustina Contucci y Oribe, en el barrio de La Unión (nombre que tras 1852 se dio a la villa de la Restauración, contigua a su campamento militar del Cerrito).

PRESIDENTE BRIGADIER... - Museo de la Casa de Gobierno | Facebook

 

Bibliografía:

Fernández Saldaña: Diccionario Uruguayo de biografías.Pág.130 -136.Año 1935.

Oribe Aquiles B: “Brigadier General Manuel Oribe. Estudio científico de su personalidad”. Montevideo, 1912.  Tomos I y  II.

 

Oribe Manuel, General. Diagonal. Topografía:

Corre de N. a S  a la altura de Arijón 300Bis; Arroyo Saladillo.

Carece de  designación oficial.

Recuerda al general  uruguayo  Manuel Oribe que fuera presidente de su país, desde 1835 a 1838.