INTENDENCIA DE ROSARIO Y OTRAS CIUDADES SANTAFESINAS
Oroño pudo instalar la municipalidad de Santa Fe, recién el 10 de octubre de 1865. Antes de la culminación de su mandato todos los centros poblados de la provincia contaban con sus respectivas corporaciones municipales.
En 1872, cuando se dictó la ley orgánica del 8 de noviembre, de acuerdo con la constitución provincial de ese año, se resolvió la instalación de municipalidades en toda ciudad, villa o pueblo que tuviese por lo menos 1.500 habitantes residentes.
Cada una de ellas estaría administrada por dos concejos, uno deliberante y otro ejecutor.
Ambos con presidentes, vice y vocales, elegidos por el voto de los vecinos argentinos o extranjeros que pagara impuestos y que estuvieran inscriptos en el Registro Municipal.
Este sistema colegiado, con presidentes responsables, tuvo poco más de una década de vigencia.
En la Convención Constitucional del 72, bajo la inspiración del gobernador Simón de Iriondo, participaron Tomás Puig, Melcíades Echagüe, Pascual Rosas, Manuel Zavalla, Luciano Torrent, Aureliano Argento, Nicanor G. del Solar, Mariano Cabal, Mariano Comas, y Pedro Lino Funes.
Este propuso que las municipalidades debían ser “independiente de todo otro poder en el ejercicio de las funciones administrativas que le son propias”, garantizndo libertades en materia administrativa, rentística y política.
EL INTENDENTE MUNICIPAL
La figura del Intendente surgió con la sanción de la leyorgánica municipal de 1883, consecuencia de la reforma constitucional de ese año que suprimió el Consejo Ejecutor. De esta manera la municipalidad pasó a estar gobernada por un intendente y un Consejo Deliberante (compuesto por 12 miembros en Rosario y 8 fuera de la ciudad que debían ser mayores de 20 años de edad y tener uno de residencia en la ciudad),
Ambos cuerpos elegidos por el sufragio de los ciudadanos, marcando una sana evolución hacia una gestión más autónoma y eficaz.
Según el texto legal, el Departamento Ejecutivo tenía la función de “regentear” la administración, y para ser electo intendente se requería ser ciudadano argentino, o extranjero con cinco años de residencia inmediata en la localidad, veinticinco años de edad, y el goce de una propiedad o profesión que garantizase su subsistencia.
Duraría dos años en el ejercicio de su cargo pudiendo ser reelecto por elección directa del pueblo, y removido por el Concejo Deliberante por mala conducta o negligencia grave en el cumplimiento de sus deberes, siendo necesaria para la destitución la concurrencia de dos tercios de votos de los municipales presentes en la sesión.
Asimismo, se estableció que, en caso de enfermedad, ausencia, suspensión, renuncia, destitución o muerte del intendente, ejerciera provisoriamente sus funciones el presidente o vice presidente del Consejo Deliberante.
La minuciosidad y previsión aplicada en la elaboración de esta trascendental Ley Orgánica Municipal es un significativo indicador del ritmo adquirido en el proceso de modernización estatal de Santa Fe, a partir de la de 1880 y la aplicación del significativo proyecto de Pedro Lino Funes.
Nos ilustran los autores Alicia Castagna, José Luis Pellegrini y María Lidia Woelflin en "Rosario, historias de aquí a la vuelta" Revista N°5, octubre de 1990:
"1888... fue un año de emprendimientos para Rosario, puesto que por expreso pedido del gobernador de nuestra provincia, José Gálvez, el Club Industrial organizó la primera Exposición Industrial, a la que asistieron 850 expositores considerando que el 12 de setiembre, se había fundado el "Club Industrial Protección del Trabajo".
La provincia tenía el propósito de participar en la Gran Exposición Industrial de París a realizarse conmemorando el primer centenario de la Revolución Francesa de 1789.
La apertura oficial se cumplió el 15 de noviembre, en un amplio establecimiento conocido por el Arroyito, sobre la margen derecha del Ludueña.
Local que fuera remodelado agregándosele aparte de los pabellones, curiosidades como la montaña rusa, un pequeño teatro en el que actuó un cuerpo de baile contratado ex profeso, restaurant, y baños equipados modernamente para la época.
En el frente se representó con argamasa un grupo alegórico representando el trabajo, el arte, los distintivos del club y una mujer como símbolo de la libertad.
Esa exposición permitió a los lugareños apreciar algunas telas expuestas por los pintores Pedro Blanqué y Francisco Ortega, esculturas y medallas de Marcos Vanzo, excelentes ejemplares de fotografía artística de aficionados locales y libros de Alcorta y Zeballos como "Proyecto de código de procedimientos en materia civil para los tribunales federales" y de Gabriel Carrasco: "Descripción Geográfica y Estadística de la Provincia", entre otros.
"Asistieron a la ceremonia de inauguración, el Poder Ejecutivo santafesino, y hubo un feriado extraordinario de tres días- apartado textual de la revista "125 años del diario "la Capital", pág.24.
Durante meses fue tema de comentario, el deslumbrante despliegue de lujos y brillantes lucidos en una recepción que ofreciera al mundo oficial Pedro Lino Funes.
Ese espectacular logro, se debió en gran parte a Pedro Lino Funes, emparentado por entonces con el Poder, cuñado de Julio Argentino Roca y de Juárez Celman.
Funes había sido un joven precoz y travieso, dueño de una educación esmerada y del dominio de varios idiomas.
Enérgico, espontáneo y apasionado por los progresos logrados por la política liberal del roquismo.
Pensaba con hechos y su actitud era parecida a los políticos ingleses de la época victoriana, atraídos por el progreso y la riqueza, por el poderío del país, más que por el perfeccionamiento del sufragio, la mejora de la clase obrera y la cultura social.
Nacido en Córdoba, se radicó en Rosario a los veinte años, comenzando a trabajar en el Banco de Londres y Río de la Plata, dedicándose después a la colonización y a otras múltiples actividades.
Como los inmigrantes desembarcaban en tropel, fundó poblados en las provincias de Córdoba y Santa Fe, entre ellos el actual pueblo de Funes, próximo a nuestra ciudad.
Él, como la gente cercana al Poder asistía embelesado al crecer ostentoso de esa nueva Argentina. Nada ni nadie parecía poder detener el ímpetu maravilloso de expansión que la impulsaba.
Multifacético en su acción, Pedro Lino Funes presidió el Directorio de empresas bancarias como el Banco de Industria y Comercio, y el Hipódromo de Rosario también; La Constructora Muelles de Comas de nuestra ciudad.
Como el ambiente de clase adinerada era su mundo, presidió durante dos períodos el exclusivo Club Social.
Actuando en política llegó a ser diputado provincial desde 1906 a 1909, cargo que abandonó para ser Jefe político de la ciudad y después Gobernador de la provincia hasta el 4 de noviembre, fecha en que falleció en nuestra ciudad.

Bibliografía:
Mikielievich, Wladimir:"Diccionario de Rosario" (Inédito) Rosario.1994.
Más la expuesta en el texto.
Funes Pedro Lino. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. desde 1100 hasta 1600, a la altura de Montevido 5400.
Se le impuso ese nombre por Ord. 24464 del año 1960.
Recuerda a Pedro Lino Funes, quien fuera Jefe político de Rosario desde 1906 a 1909.